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Aspectos, hechos y personajes del Renacimiento (XII). Las artes plasticas: Arquitectura (IV)

Aspectos, hechos y personajes del Renacimiento
Las artes plásticas
La arquitectura

ESPAÑA

Catedral Nueva de Salamanca
En España, motivado por la importante implantación del gótico final isabelino, el estilo renacentista tarda en penetrar desde Italia, prueba de ello es que cuando ya se estaban construyendo edificios renacentistas, como la Basílica de San Pedro, aquí todavía se mantienen las opciones tradicionales del gótico, siendo ejemplo de ello las catedrales de Segovia y Salamanca. De hecho, las primeras manifestaciones de las obras ejecutadas con éste nuevo estilo, se hallan impregnadas de algunos elementos claramente tardogóticos. En el transcurrir de la arquitectura renacentista en España se irán sucediendo diferentes corrientes estilísticas, en especial la concerniente al plateresco, y sobre todo ya al final, el serio y austero herreriano, que llegaría a fundirse con el primer barroco español de comienzos del S. XVII.

La arquitectura renacentista en nuestro país, al menos en los dos primeros tercios del S. XVI, es esencialmente la que representa el referido estilo plateresco. La misma, se vería comprendida en un contexto considerado de arte oficial, dominado en los inicios de ese siglo, por las monarquías de los Reyes Católicos, primero, y después por la ostentada por Carlos V. En ella es muy frecuente, que aparezca la combinación de estructuras pertenecientes al gótico final flamígero o isabelino con elementos decorativos de procedencia italiana, que incluso incorpora elementos mudéjares.

Patrio de la Casa de las Conchas. Salamanca.
El plateresco sinónimo de la arquitectura renacentista en España, se caracteriza por la ejecución de edificios cuyas fachadas se hallan ricamente decoradas con adornos almohadillados, medallones, escudos, columnas con capiteles corintios, y pilastras decoradas con insectos, hojas, y otras representaciones, que agrupadas se conocen como grutescos. Ejemplos significativos son, la “Casa de las Conchas”, y la “Fachada de la Universidad”, en Salamanca, en el que el frontispicio de este último edificio, aparece decorado con un fastuoso retablo humanista; el “Hostal de San Marcos”, en León; el “Ayuntamiento”, en Sevilla; y el “Palaciode Carlos V”, en el centro del recinto de la Alhambra en Granada.

Son tres los periodos en que pueden encuadrarse las distintas etapas del desarrollo de la arquitectura del Renacimiento en España. El primero que va de los últimos años del S. XV hasta el primer tercio del S. XVI, es la del plateresco propiamente dicho, el siguiente comprendido en el segundo tercio del S. XVI, es la conocida como la del plateresco purista, y el tercero y último que se desarrolla en las postrimerías del mismo siglo, se identifica con la etapa en que emergió el estilo herreriano. Sin menoscabar la importancia de ninguna de estos periodos, hay que reconocer que la plenitud de la arquitectura del Renacimiento en España, tuvo lugar a lo largo del reinado de Carlos V (1517-1556), siendo este el ciclo más creativo de la arquitectura renacentista. Esta fase resplandece especialmente por la aplicación de la perspectiva y, también, por la novedad que representa el establecimiento de grandes espacios que permiten una mejor contemplación de las espléndidas edificaciones que se llevan a cabo.

Palacio de Carlos V. Granada. Wikpedia.

Como consecuencia de ser la nobleza, y de manera muy concreta la familia de los Mendoza, la que introdujo el Renacimiento en España, es lógico, que las primeras realizaciones fueran de una tipología concreta, la del palacio. En todos los edificios de este tipo se observa una dependencia de modelos italianos muy dispares, en ellos se aprecia una novedad no solo en lo formal, sino en la nueva concepción de la fachada como un elemento de la escenografía urbana e imagen representativa de la nobleza de sus dueños.

Estos, a lo largo de la Baja Edad Media, habían preferido todo lo contrario, que la proliferación de elementos suntuarios y decorativos se hiciera en el interior del edificio, considerando a la fachada como un cierre que no tenía interés en representar nada en relación a la calidad del interior. De ahí, el sorprendente contraste, que se aprecia en las construcciones de ésa época, entre el exterior austero y un interior rico, que no deja de ser una herencia árabe, algo que no resulta difícil comprobar en los palacios que datan de a finales del Medioevo, pero que también se sigue observando en muchos ya renacentistas.
Fachada del Palacio Ducal de Cogolludo


Ejemplos, si bien con ciertas variaciones, de lo anteriormente expuesto pueden ser los tres palacios siguientes: el “Ducal de Cogolludo”, en Guadalajara, mandado construir por la familia Mendoza y diseñado por Lorenzo Vázquez de Segovia; y los dos fortificados, el de “La Calahorra”, en la provincia de Granada, perteneciente al Marqués de Zenete, y aunque encargada en principio su construcción al mencionado Vázquez de Segovia, por desavenencias con él, lo llevaría a cabo el genovés Michele Carlone; y el de “Vélez Blanco”, en la provincia de Almería, construido por encargo del Marqués de los Vélez, atribuyéndose su construcción al italiano Francisco Florentín. 

Patio del castillo de Vélez Blanco en el Museo Metropolitano de Nueva York
Wikipedia


Un libro interesante: "Salamanca y la medida del tiempo"


Son cosas que pasan. De Salamanca se sabe que formó a algunos de los mayores literatos, que catapultó obras mayúsculas como 'El Lazarillo' o 'La Celestina' o que dio origen al Derecho Internacional con su Ius Gentium. Sin embargo nadie, hasta ahora, había reparado en la que podría ser una de las principales aportaciones del Studium Salamantini ya no solo al saber sino a toda la humanidad: nada más y nada menos que el calendario que rige nuestras vidas.
Hasta ahora, porque tras más de 20 años dando vueltas a un manuscrito de la Biblioteca Histórica de la Universidad de Salamanca, la investigadora Ana María Carabias Torres ha publicado un amplio estudio en el que demuestra que un proyecto elaborado en 1515 por una comisión de maestros salmantinos acabó por ser el modelo elegido para la definitiva reforma del calendario, asumida por la UNESCO como la medida del tiempo.
La historia, publicada en el ensayo 'Salamanca y la medida del tiempo' (Ediciones Universidad de Salamanca), es una atractiva combinación de ingredientes científicos, jurídicos, matemáticos y religiosos que sostienen una tesis absolutamente inédita a la hora de valorar la relevancia histórica de la institución salmantina.


Entre los veinte textos españoles con los que la UNESCO inauguró la Biblioteca Digital Mundial se encuentra la Pragmática obre los diez días del año, documento firmado Felipe II ordenando la reforma del calendario en todos sus reinos. Esta pragmática siguió a la bula Inter Gravissimas, expedida el 24 de febrero de 1582 por el papa Gregorio XIII que imponía dicho cambio sobre la cristiandad. Esta bula modificó el calendario juliano y ofreció uno nuevo llamado a partir de entonces «calendario gregoriano». La elección por parte de España de la Pragmática sobre los diez días del año para una biblioteca tan emblemática como la de la UNESCO refleja, sin ninguna duda, la importancia que tuvo en su día la reforma del calendario y la que ha seguido te niendo para la historia de la humanidad, pues hasta la actual norma internacional para la representación de fechas y horarios lo utiliza. El cometido de este libro es el estudio y publicación de los proyectos elaborados a tal fin por la Universidad de Salamanca a lo largo del siglo XVI, uno redactado en el año 1515 y otro en 1578, ambos bajo la solicitud simultánea de papas (respectivamente León X y Gregorio XIII) y reyes (Fernando el Católico y Felipe II). La primera y más importante de las conclusiones a las que se llega es que la Universidad de Salamanca inventó en 1515 un procedimiento matemático que permitía enlazar en un cómputo convergente el distinto ritmo del Sol y de la Luna; y que lo hizo de forma tan exitosa como para haber sido este procedimiento el que finalmente ratificaron los expertos vaticanos y el propio pontífice como base de la reforma gregoriana del calendario; descubrimiento que hasta el día de hoy se había atribuido al italiano Luigi Lilio. Este es un logro relevante para la ciencia e historiográficamente desconocido, que demuestra, una vez más, la excepcionalidad de los conocimientos matemáticos y astronómicos existentes en el seno de la Universidad de Salamanca en torno a esas fechas.

Ascensum (IV). Tercera parada.

Llegamos al cuerpo más elevado de la fachada de la Universidad.

El último cuerpo de talla más gruesa, muestra una escena del Papa Martín V con los cardenales, y sendos recuadros con la representación de Venus y Hércules, encontrándose igualmente diferentes símbolos y medallones que lo llenan todo hasta la crestería maciza.

Refiriéndose al relieve del Papa, esto es lo que nos dice la web de Ascensum:

Con la imagen de un pontífice sentado en su cátedra aleccionando a una serie de cardenales se remata la Fachada. Benedicto XIII, Martín V o Clemente VII son algunos de los nombres que se han barajado, aunque tampoco se descarta que pueda tratarse de una versión abreviada del escudo universitario. Los personajes mitológicos que lo acompañan, plasmación del “anticuarismo” con el que se quiso dotar a la fachada, no admiten discusión. Acogidos en edículos simétricos se trata de Hércules, que tiene su modelo en el llamado Hércules Borghese, y de Venus, tallada quizás a partir de una estampa grabada de la escultura clásica conocida como la Venus Mazarino.

Aquí os mostramos parte de las imágenes que obtuvimos en nuestra visita. Ayer se cerró esta magnifica ocasión de la que hemos disfrutado algo más de siete mil privilegiados visitantes. Gracias a los que lo han hecho posible.
VER ALBUM COMPLETO
Llegamos a la audiencia papal.














Jugando con la perspectiva y el volumen del relieve.














El paso del tiempo y ...las palomas no respetan al Sumo Pontífice.














Ni a su corte.














Un personaje con un punto siniestro.

¿Tendrá que ver con el dramatismo que expresa el Santo Padre?

El escudo papal, con la llaves de San Pedro refulge con el sol de la tarde.


Ascensum (III). Segunda parada.

El segundo cuerpo de talla algo más saliente, muestra el blasón de Carlos I con armas de Castilla, León, Aragón, Navarra, Sicilia, Nápoles y Granada, cuarteadas con las de Austria, Borgoña, Tirol, Bravante y Flandes. A la derecha hay un escudo con águila imperial y a la izquierda otro con águila real española de San Juan, junto a medallones y cabezas en conchas, a los que se unen abundantes grutescos.

En la web de Ascensum se nos dice lo siguiente:

Ocupa prácticamente el centro geométrico de la Fachada, evidencia de su importancia, el escudo de España con las armas de los territorios sobre los que gobierna Carlos V, en quien convergen los destinos del reino de España y del imperio de los Habsburgo, circunstancia a la que también aluden las águilas de los blasones que lo flanquean. Más problemas suscita, hoy sigue sin haber un criterio unitario, la identidad de los personajes acogidos en los medallones. Las últimas interpretaciones proponen para el masculino un retrato del emperador Carlos mientras que para el femenino se han sugerido los nombres de la emperatriz Isabel de Portugal y de la reina Juana la Loca.

A continuación algunas imágenes de nuestra visita. 

Nos recibe el blasón de Carlos I con sus diversos territorios.
Delicado trabajo de plumaje en el águila de este blasón.
Teatral pose del personaje de esta venera.
¿El emperador?
¿Isabel de Portugal o Juana la Loca?. En todo caso un magnífico trabajo en sus cabellos.
Leon y Castilla.
Hay más calaveras que la que sirve de soporte a la rana.

Ascensum (II). Primera parada.

Lo prometido es deuda, y vamos a comenzar a mostraros nuestra visita a Ascensum, un magnífica oportunidad de conocer uno de los iconos de la monumentalidad de Salamanca y el exponente más destacado del arte plateresco. En este momento, solo quedan 11 días para disfrutar de esta visita asi que nadíe debería dejar escapar esta ocasión.

Nada mejor para conocer el proyecto, su génesis y desarrollo que pasaros por la web de Ascensum donde podréis encontrar todo tipo de detalles referidos a esta intervención en la Fachada de la Universidad. Para aquellos que no puedan "ascender" existe un interesante sustitutivo digital en la web Tour Virtual por Salamanca mediante una fotografía nocturna de muy alta resolución que permite apreciar detalles que se escapan a simple vista.

Para aquellos que quieran profundizar en estudios más detenidos sobre la fachada le recomendamos la lectura de un trabajo de Juan F. Esteban L. titulado "La fachada de la Universidad de Salamanca: Crítica e interpretación", disponible en pdf.

Hasta doce entregas dedicamos en Salamanca, Arte e Historia a diversos aspectos de la Universidad de Salamanca. En la segunda de ellas nos referíamos a su fachada en estos términos:

La espléndida fachada que destaca en el Patio de Escuelas, fue adosada a las Escuelas Mayores entre 1512 y 1516, y corresponde al programa cuyo autor fue Hernán Pérez de Oliva, rector del estudio. La misma es un ejemplo de la fachada tapiz, estando compuesta de tres cuerpos y cinco calles, contando con dos puertas de arcos carpaneles, denominadas estas de manera respectiva, de la Virtud, y del Vicio.
La decoración del primer cuerpo está cuajada de grutescos que cubren tableros y pilastrillas, salvo en el centro, donde aparecen medallón, efigies y símbolos de los Reyes Católicos, rodeado todo ello por la dedicatoria: “los reyes para la universidad y esta para los reyes”. El segundo cuerpo de talla algo más saliente, muestra el blasón de Carlos I con armas de Castilla, León, Aragón, Navarra, Sicilia, Nápoles y Granada, cuarteadas con las de Austria, Borgoña, Tirol, Bravante y Flandes. A la derecha hay un escudo con águila imperial y a la izquierda otro con águila real española de San Juan, junto a medallones y cabezas en conchas, a los que se unen abundantes grutescos.

El último cuerpo de talla más gruesa, muestra una escena del Papa Martín V con los cardenales, y sendos recuadros con la representación de Venus y Hércules, encontrándose igualmente diferentes símbolos y medallones que lo llenan todo hasta la crestería maciza.

La fachada adosada y anteriormente descrita, mide 12,20 metros de ancho, y la separan de la primera, que oculta, 5,60 metros, no igualando su altura a la general de la cornisa. La fachada tiene dos lecturas o lenguajes, el decorativo y el simbólico, en el primero destaca la extraordinaria abundancia de grutescos, y en el segundo distintos elementos significativos e incluso con motivos heráldicos, como pueden ser los escudos de Carlos I y de la Universidad. Como característica de una construcción renacentista predomina su contemplación en perspectiva, apareciendo en su parte inferior los bajorrelieves y en la superior los mediorrelieves.

 Las columnas o pilastras que la enmarcan podrían interpretarse como las Columnas de Hércules, y las tres calaveras que aparecen en una de ellas, el estudio de la medicina, interpretándose que la que tiene encima la famosa rana hace referencia a la práctica de la mala medicina.

Os dejamos ahora con algunas imágenes que captamos en la primer parada del espectacular ascenso: el primer cuerpo de la fachada.

Nos encontramos cara a cara con esta regia y católica pareja.

Tanto monta...

Monta tanto...

Isabel como Fernando.

Acompañados de estas deliciosas y fantasticas criaturas con un trabajo de talla en su plumaje que se aprecia cuando están tan cerca.


Ascensvm: Una oportunidad única (I)

Tal y como os comentábamos al comienzo de verano, era intención de Salamanca, Arte e Historia visitar una de las atracciones artísticas en nuestra ciudad: Ascensvum.

Ha sido en este comienzo de otoño y en una tarde verdaderamente agradable cuando hemos podido hacer realidad este deseo para poderos traer nuestras fotos e impresiones, junto con algunas pinceladas sobre la fachada de la Universidad en sucesivas entregas.

Antes de entrar en materia, un consejo para salmantinos y forasteros: No os perdais esta extraordinaria oportunidad. Verdaderamente merece la pena. Como adelanto, os dejamos un pequeño video con el "descensum" de Ascensvm. Es el debut de SalamancartehistoriaTV. Esperamos que os guste.

ULTIMA HORA: La FPH mantendrá abierta la plataforma de visita a la fachada de la Universidad de Salamanca hasta el 14 de octubre.


Arte Plateresco. Universidad de Salamanca (y XII)


Arte PLATERESCO

UNIVERSIDAD DE SALAMANCA  (1415-1769) (y XII)

Los Colegios Mayores

Colegio de Anaya (San Bartolomé)

Su fundación y construcción data de comienzos del S. XV, siendo reedificado a partir de 1762 según el gusto neoclásico, que ya en el S. X  VIII simultaneaba con el final del barroco. El edificio es considerado una joya de ese estilo arquitectónico, que de manera especial lo caracteriza su hermoso patio, que cuenta en su  interior, con el soberbio arranque de una escalinata de tres tiros y tipo imperio. Asimismo a la belleza del edificio contribuye su grandiosa portada, con su pórtico columnario y frontón.

La obra pertenece a un proyecto de 1760, de José Hermosilla, siendo dirigida su realización por Juan de Sagarvinaga. En toda ella destaca la severidad, armonía y una indudable nostalgia de los edificios del renacimiento, apareciendo el edificio en su conjunto como un palacio italiano, al contemplarse el pórtico tetrástilo que acaba en frontón triangular con óculo. 

Las ocho ventanas del cuerpo alto, son rematadas por frontones curvos. El patio interior es una bella combinación de piedra arenisca de Villamayor, y granito. Los dos cuerpos de los que el mismo se compone, se hallan adintelados sobre columnas monolíticas, logrando sus entablamentos un especial atractivo a pesar de los sencillos capiteles graníticos.

Arte Plateresco. Universidad de Salamanca (XI)


Arte PLATERESCO

UNIVERSIDAD DE SALAMANCA  (1415-1769) (XI)

Los Colegios Mayores


El Colegio Mayor Fonseca


Conocido asimismo con el nombre de Los Nobles Irlandeses, como consecuencia de que el mismo fue habitado desde 1838 a 1936 por estudiantes católicos de ésa nacionalidad, su cimentación se inició en 1521, época final del plateresco. El edificio pertenece al más puro estilo renacentista, no impidiendo que lo local deje de imprimir carácter y personalidad.



La portada por sus proporciones, concepto y decoración, destaca como un primer esfuerzo purista realizado en Salamanca. El genio de Diego de Siloé aparece en sus trazas. El dintel y las jambas monolíticas de granito, se hallan flanqueados por pares de columnas jónicas, y son la base del más alto y de igual composición. La ventana que se encuentra en el centro, tiene a ambos lados medallones con escudo de Fonseca, encima y respectivamente, de sendos cuernos de la abundancia. Sobre un cuerpo bajo que llenan telas plegadas pendientes de temas vegetales, colgando cabezas de león, se hallan las esculturas que representan a San Ildefonso y San Agustín. Santiago a caballo luchando contra los moros, aparece en lo alto, en un gran medallón de granito y arenisca. Las demás ventanas formando un solo elemento vertical, unidas de tres en tres, se acompañan de columnas y relieves diferentes de lo que fueron los grutescos, contrastando de esta forma con las dos ventanas góticas del lado de la capilla.

En la espléndida portada de acceso a la capilla, se combinan pilastras y grutescos con las bóvedas góticas, reflejándose así de manera extraordinaria el protagonismo de ambos estilos en la ciudad. En el interior de la iglesia, los dos tramos góticos son obra de Juan de Álava, y de Rodrigo Gil, crucero y cabecera, todo cubierto con crucería según la tradición española. En el templo destaca el espectacular retablo, cuyo proyecto y realización corresponde a Alonso Berruguete, trabajo para el que fue contratado en 1529.

El patio del colegio, está considerado como uno de los más espléndidos conjuntos de todo el renacimiento español. Consta de dos cuerpos, con arcos de medio punto en el bajo y carpaneles en el superior. Un importante atractivo es la ruptura de la horizontalidad, que se obtiene con los candeleros de la cornisa, contrastando con el volumen cúbico del cimborrio de la  iglesia. Los medallones y los capiteles son verdaderamente excepcionales. 

A la derecha de la iglesia se encuentra la hospedería, construcción ésta ya de época barroca, cuya construcción dirigida por Setién Güemes, se inició en 1677, siendo en 1740, modificada por García deQuiñones.

Arte Plateresco. Universidad de Salamanca (X)


Arte PLATERESCO

UNIVERSIDAD DE SALAMANCA  (1415-1769) (X)



Los Colegios Mayores

Estos colegios se crearon con el objetivo de posibilitar el estudio a los alumnos más pobres que destacaran tanto por su talento como por su virtud. El alto grado de poder que en poco tiempo alcanzaron los mismos, como consecuencia de acceder sus antiguos alumnos a las más importantes magistraturas de la monarquía, hicieron que se invirtieran sus términos. De esta forma sucesivamente se fueron orillando sus normas fundacionales, siendo los que obtenían las diferentes becas únicamente familiares de antiguos colegiales que a su vez pertenecían a la aristocracia.

Con la referida práctica, se aplicaba el estatuto conocido como de “Limpieza de Sangre”, llegándose así a poner en peligro incluso la propia Universidad, ya que también se forzaba a que  las distintas cátedras de la misma, fueran provistas por turno de rotación y no sacadas a libre oposición. Llegado el S. X  VIII, los hombres de la Ilustración, como elementos principales de la reforma universitaria, plantearían la reducción de estos colegios e incluso su eliminación. 

El Colegio de Oviedo en la actualidad.
BARROSO/LA GACETA
Del primer colegio que se tiene noticia, es uno muy humilde denominado el de “Pan y Carbón”, que en 1386 fundó Don Gutiérrez de Toledo. El último sería el denominado de “La Concepción”, que se fundó en 1608. Se consideran los más prestigiosos, el de San Bartolomé o de Anaya,  fundado en 1401 por el obispo Don Diego de Anaya. También el Colegio Mayor de Cuenca, que en 1500 fundó un colegial “bartolomico”, Don Diego Ramírez de Villaescusa. Igualmente el Colegio Mayor de San Salvador, que poco después en 1517, fundó Don Diego de Muros, obispo de Oviedo, conociéndose por este motivo también como Colegio Mayor de Oviedo. Finalmente el que en 1521 fundó el arzobispo Don Alonso de Fonseca, colegio mayor que ostenta su nombre.

Como resultado de la destrucción llevada a cabo por las tropas napoleónicas durante la Guerra de la Independencia, desaparecieron los Colegios Mayores de Cuenca y Oviedo.

Arte Plateresco. Universidad de Salamanca (IX)


Arte PLATERESCO

UNIVERSIDAD DE SALAMANCA  (1415-1769) (IX)




Tabla astronómica de Almanach Perpetuum,
obra de Abraham Zacut sobre astronomía.
WIKIPEDIA
La influencia de los maestros salmantinos hay que destacarla por su contribución a decisivos e importantes momentos de la historia. Ejemplo de ello pueden ser el prelado Gonzalo Vivero, astrónomo y cosmógrafo, el también notable astrónomo Abraham Zacut, y el inquieto viajero Diego de Torres Villarroel. Todos ellos se significaron especialmente, en la toma de las distintas  decisiones que en su momento adoptaron los Reyes Católicos respecto al proyecto colombino. De la misma manera lo harían en 1494, cuando en el Tratado de Tordesillas, tuvieron que delimitar con la monarquía portuguesa las zonas de influencia en el Océano.
Al inicio del S. XVI, la Universidad tenía matriculados dos mil quinientos alumnos, llegando a alcanzar en el curso 1546-1547 más del doble, cinco mil ciento cincuenta y tres. En las tres sesiones que entre 1545 y 1563, se desarrollaron en el Concilio de Trento, destacaría, por su peso intelectual y su celo reformador, la gran gloria de la “Escuela de Salamanca”. En él tendría gran relevancia la participación de algunos de sus profesores y de antiguos alumnos, destacando, pese a su ausencia, las doctrinas de Francisco de Vitoria.
Durante la visita que en 1600 realiza a la Universidad Felipe III, pronuncia la famosa frase que luego repetirían todos sus sucesores: “Doctores de Salamanca, sentaos y cubríos”, expresión con la que asimilaba a estos a los Grandes de España en privilegios.

En la universidad salmantina tradicional, no existían exámenes anuales, el “pase de curso” solo requería la matrícula y la asistencia, reservándose los controles para el momento de los grados, estos podían ser tres: Bachiller, Licenciado y Doctor. Motivado por su coste, a finales del S. XVI y principios del XVII, lo licenciados representaban el 2% de los bachilleramientos, y el doctorado solamente lo alcanzaban la mitad aproximadamente de los licenciados.

A pesar de que las cátedras aumentan en el S. XVII, disminuyen los alumnos, los cuales aun siendo menos, comienzan a tener enfrentamientos con los habitantes de la ciudad. De esta forma al llegar el mes de Septiembre de 1640, se habían producido en lo que iba de año cuarenta y seis muertes violentas. La situación llegó a revestirse de tanta inseguridad y violencia, que se pensó seriamente en trasladar la Universidad a Palencia, en virtud de un antiguo privilegio otorgado por Juan II. Pese a todo, este siglo no dejó de ser brillante para el estudio salmantino.
La Universidad a lo largo del S. XVIII, ofrece luces y sombras, las primeras las proporciona la relevancia que llega a alcanzar la Facultad de Teología, así como la aceptación del Plan de Reformas que elabora el claustro. Las segundas las originarían la actitud de los Colegios Mayores, que no cesan en un absurdo empeño de humillar y ridiculizar al estudio salmantino, al igual que la errática forma de selección del profesorado, y el absentismo de catedráticos, los cuales durante lustros no aparecen por la Universidad.
En el curso 1858-1859, a raíz de la “Ley Moyano”, la Universidad estuvo a punto de ser suprimida, pues solo contaba con ciento cincuenta alumnos matriculados. Posiblemente fue salvada de su desaparición al considerarse su glorioso pasado. Contando ya con mil alumnos en el Curso 1890-1891, se confirmó su resurgir, a lo que de manera extraordinaria contribuyó sin duda el rectorado de Don  Mamés Esperabé Lozano.



La tradición de pintar los “vítores”, procede de la costumbre que existía de homenajear el alumnado a los compañeros que después de haber leído la tesis alcanzaban el doctorado. El “vitor” es siempre de color encarnado, pero si el doctorado corresponde a la rama de ciencias, el pigmento a utilizar debe proceder de la sangre de toro, y si es de la rama de letras, el origen tiene que ser de pigmentos vegetales. Esta tradición se interrumpió entre 1857 y 1953, como consecuencia de que la entonces vigente “Ley Moyano”, únicamente permitía otorgar el doctorado a la Universidad Central de Madrid. Reanudándose la costumbre cuando en 1954, comenzó la Universidad de Salamanca a poder conceder de nuevo el doctorado.


Arte Plateresco. Universidad de Salamanca (VII)


Arte PLATERESCO

UNIVERSIDAD DE SALAMANCA  (1415-1769) (vII)



Retrato de Fernando I, el de Antequera
WIKIPEDIA

Juan II cuyo reinado abarca de 1406 a 1454, ocupa el trono de su padre Enrique III, siendo menor de edad, lo que daría lugar a una nueva regencia, la cual desempeñan su madre Catalina de Lancaster y su hermano el infante Fernando. Este último al ser proclamado en 1412 rey de Aragón, deja en la corte castellana a los conocidos como los “Infantes de Aragón”. Estos actuaron como un auténtico grupo de presión, lo que motivaría que la regencia la ejerciera en solitario hasta su muerte en 1418, Catalina de Lancaster.
A lo largo de este reinado, los “Infantes de Aragón”, protagonizaron una lucha ininterrumpida contra la monarquía castellana, llegando a ocasionar en 1428 el estallido de una guerra civil en Castilla. Antes de morir Juan II, en 1453 sella la paz con Juan de Navarra, y ordena la ejecución del controvertido personaje Álvaro de Luna, condestable y valido del monarca castellano.
Enrique IV, hijo de Juan II, que reina de 1454 a 1474, nada más ocupar el trono aleja de la política castellana a los “Infantes de Aragón” que tantos problemas habían creado a su padre durante su reinado, inaugurando una época de paz con Aragón, y de reconciliación con Juan de Navarra. Este rey creó con sus sucesivos matrimonios un conflicto sucesorio que cuando muere no había logrado dejarlo resuelto. Tras un breve matrimonio con Blanca de Navarra, de la que se divorció en 1453, se casa con Juana, hermana del Alfonso V de Portugal. Así en 1462 nace Juana de Castilla, conllevando su supuesta ilegitimidad, siendo conocida como La Beltraneja, ya que se decía que realmente era hija de Juana de Portugal y de Beltrán de la Cueva, favorito del rey.
Inscripción que recuerda el tratado de Los Toros de
Guisando. WIKIPEDIA.
La situación anterior creó una importante división entre los nobles, quienes eran partidarios de que fuera nombrado heredero el infante Don Alfonso, tío del rey y hermano de la que más tarde sería Isabel la Católica. Esta era hermanastra de Enrique IV, pues era hija de Juan II de Castilla y de la segunda esposa de éste Isabel de Portugal. En 1468, Enrique IV e Isabel se reúnen en Los Toros de Guisando, y con sus respectivos representantes acuerdan el reconocimiento para todas las facciones, mediante un pacto por medio del cual se acepta al primero como rey de Castilla y a Isabel como heredera.
El referido pacto sería declarado nulo por Enrique IV, cuando Isabel en 1469 huyendo a Valladolid, allí contrae matrimonio de manera clandestina con Fernando, hijo este de Juan II de Aragón, unión que no contaba con el consentimiento papal por ser primos, siendo entonces cuando Enrique IV, en 1470,  piensa en proclamar heredera a su hija Juana. En 1471 llegaría la dispensa papal para el matrimonio de Isabel y Fernando, cuando ya había nacido su primogénita Isabel.
Al fallecer en 1474 Enrique IV, sin haber resuelto el problema sucesorio existente entre Juana e Isabel, ésta última al día siguiente logró ser proclamada reina de Castilla en Segovia. Para ello contó con el importante apoyo de las familias más rancias de la aristocracia castellana así como de los aragoneses. Esto no impediría que surgieran considerables conflictos que terminaron conduciendo a una guerra e incluso a una confrontación internacional entre 1475 y 1479. En ella  el enfrentamiento era con los partidarios de Juana, la cual había contraído matrimonio con Alfonso V de Portugal, y que constituían la Liga Nobiliaria, ayudados por Portugal, y Francia, países ambos que no veían con agrado la unión de Castilla y Aragón.
Aunque la guerra referida anteriormente no concluyó hasta 1479, resultó ser ya antes en 1476, muy determinante la victoria de los isabelinos en la Batalla de Toro, comenzando entonces a desaparecer uno a uno los diferentes apoyos internacionales. Así finalmente en 1494 y de forma sucesiva se firmaría con Portugal los Tratados de Alcaçobas y de Tordesillas. En virtud de los mismos se anulaba el matrimonio de Juana con Alfonso de Portugal, y se acordaba el de Isabel, la primogénita de los Reyes Católicos, con un hijo del rey portugués, garantizándose al mismo tiempo la zona de influencia portuguesa en África.

Planisferio de Cantino de 1502, que muestra el meridiano designado en el tratado de Tordesillas.

A partir de este momento la historia de Castilla y León son paralelas, hasta 1492, que conquistada Granada se uniría al territorio castellano, como igualmente más tarde sucedería en 1512 con la anexión de Navarra, comenzando de esta forma la proyección internacional de Castilla, que hasta entonces había sido superada por la de Aragón.

(El resto del contexto histórico-político concerniente a la Universidad, se complementa con el correspondiente a la Torre del Clavero, Casa de las Conchas, Catedral Nueva, y Clerecía)

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